Mateo 19: 21-30.
«Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto,
anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el
cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste,
porque tenia muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De
cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los
cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo
de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Sus discípulos,
oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿ Quién, pues,
podrá ser salvo? Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es
imposible; mas para Dios todo es posible. Entonces respondiendo Pedro,
le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido;
¿qué, pues, tendremos? Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la
regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su
gloria, vosotros que habéis seguido también os sentareis sobre doce
tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera que haya
dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o
tierras, por mi nombre, recibirá cien veces mas, y heredará la vida
eterna. Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.»
Jesús nos llama para que dejemos todo y llevemos una vida pura.
La regla San Benito dice:
"Escucha, hijo, los preceptos de un maestro e inclina el oído de tu corazón, acoge con gusto la exhortación de un padre bondadoso y ponla en práctica, a fin de que por el trabajo de la obediencia retornes a Aquel de quien te habías apartado por la desidia de la desobediencia. A ti, pues, se dirige ahora mi palabra, quien quiera que seas, que renunciando a satisfacer tus propios deseos, para militar para el señor, Cristo, el verdadero rey, tomas las potentísimas y espléndidas armas de la obediencia."
Estas lineas han sido repetidas y escuchadas a lo largo del tiempo y han lograron mover el interior de muchos hombres que dejaron todo por seguir a Cristo.
Una llamada que hay que saber escuchar…
¡Ahora te toca a ti discernir!
"Joven pregunta al Señor que quiere de ti.... Sí se
valiente: pregúntale" (Papa Francisco)